jueves, 14 de octubre de 2010

De la coquetería (epílogo)

Es solamente justo que ponga ejemplos de por qué los hombres nos gustan al natural: pelados o canosos, nada de tinturas o arreglos ingeniosos en la cabeza...
Ejemplo a seguir 1:


Ejemplo a seguir 2:


Ejemplo a evitar:



Recuerden: George Clooney sale con una tana que parte la tierra, Soldán salió con la Süller y con la Rímolo... Saquen sus propias conclusiones.

De las miserias humanas

Hace unos días mostraban por TV el caso de un señor que vive en la boca que padece de síndrome de Diógenes. Se trataba de una persona muy trastornada que había llegado a llenar su casa completamente de bolsas de basura de todo tipo. Muy triste. Conozco personas más cercanas que tienen el mismo problema, tal vez no tan acentuado. Una prima acumula bolsas de plástico en su casa. Nadie sabe qué tienen dentro, pero ya ocupan todo el living y llegan al pasillo de entrada de la casa... Es profesional, habla dos idiomas a la perfección. Este síndrome no tiene discrimina.

Pero tal vez sea más triste ver a profesionales médicos ir de stand en stand acumulando porquerías de la misma manera. Pasan stand por stand, cual procesión religiosa, juntando cuanta muestra, papelito, birome, bolsa, cuaderno, block o bandita elástica se les ponga a tiro.

En el caso del laboratorio para el que trabajo, no damos muestras como otros, pero solemos dar biromes muy lindas y literatura médica de calidad sobre nuestros productos. Cualquier ser humano normal se acerca, mira qué hay y si es algo que tiene que ver con su práctica, conoce el producto, lo usa tal vez, se lleva un ejemplar. No, los médicos y estudiantes de medicina, se llevan lo que sea. "Doctor, conoce el producto?" "No", pero se lleva igual la tabla de dosificación porque, en palabras de uno de ellos, tiene lindos colores. ¡¡¡Tiene lindos colores!!!

O sea, lo que sea me viene bien. A lo mejor yo no me enteré y había una competencia que consistía en juntar la mayor cantidad de porquerías... no sé.

El congreso duró 3 días. Hubo personajes que pasaron los 3 días por el stand a buscar más biromes, más tarjetitas, más lo que fuera que pusiéramos en la mesita. En otra oportunidad hasta pusimos calcomanías del laboratorio, con el nombre y el logo nada más, se las llevaron como quien lleva un tesoro. Otra vez pusimos unas manzanas que habían sobrado de un almuerzo. Se las llevaban de a dos, mirando hacia todos lados como ladrones, para ver si alguien los veía...

Qué se yo... a mí me quedó la sensación de que la próxima vez mejor me trato con un chamán. Me quedó esa cosa de codicia, de angurria... Y pensaba si son así con regalitos pedorros, imaginate con prestaciones médicas, plata al fin y al cabo.

Sí, la próxima me hago ver por un chamán.

De la coquetería...

Antes de que me acusen de nada, voy a aclarar una cosa: No me molestan los hombres metrosexuales. Me molestan los hombres llanamente ridículos.

Esta es la primera entrega de lo que pude observar en el marco de un congreso médico de cardiología, al que tuve que asistir por mis obligaciones laborales. Los médicos son un gran material de inspiración para escribir gente: desde sus complejos de Dios, hasta su increible capacidad de recolectar la más infecta basura en los stands comerciales... pero eso es parte de la segunda entrega.

Hoy nos abocamos a la moda entre los médicos, cardiólogos en su mayoría, que a la hora de salir de casa necesitarían una asesoría de imagen URGENTE.

Caso N° 1 "El tapado creativo": No, no hablamos de abrigos, que la semana pasada no hacía frío, sino de cómo disimular una pelada indisimulable. Edad del primario, unos 60 y largos. Pelada prominente en la frente. Con el poco pelo que le quedaba a los costados del cráneo, tipo a la altura de las patillas, este creativo digno de Utilísima, se había dejado el pelo larguísimo, para peinarlo desde los costados hacia atrás, uniendo las dos partes en la nuca.

Esta es una pobre ilustración del peinado que describo... lamentablemente, no pude sacarle una foto a tiempo... Pero como dicen los sajones, adding insult to injury, además el pelo teñido. Con la peor coloración, esa que es un marrón oscuro colorado... HORROR!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

El tema del coloreado del pelo fue una constante, como si uno creyera más en un médico "joven" que en uno experimentado que pinta canas, o mejor, que las lleva con dignidad y orgullo. Por favor! La cantidad de pobres infelices que vi con sus melenas teñidas de oscuro, pero sus cejas completamente blancas...

Queridos hombres, los queremos como son, no necesitan hermosearse tanto... A ver nos los bancamos desnudos y la verdad es que no son muy estéticos así. Ahora, bancarnos teñidos de mala calidad, entretejidos y hasta peluquines, eso ya es demasiado. En serio, los preferimos completamente pelados, pero prolijos y masculinos. No se esmeren tanto, less is better. En serio.

Y ustedes, han tenido encuentros cercanos con pelucas varias?

viernes, 17 de septiembre de 2010

De las carreras

Estos días, mientras disfruto cada día más de mi nuevo (ya no tan nuevo) trabajo, estuve meditando sobre las cosas que la gente hace en ciertas compañías multinacionales para lograr un ascenso, o como lo llaman en USA, Rat Race (carrera de ratas).

Conozco gente que ha vendido su alma por un viaje, un mini aumento, por una mejor oficina, una silla más cómoda... Hay casos más graves, pero como me tocan muy de cerca, no los voy a discutir.

Lo que me sorprende es que todas estas personas que participan de esta carrera de ratas no se den cuenta de que solamente se los explota, y que no se rebelen ante injusticias tales como trabajar horas y horas extras sin ninguna retribución, perder novios, amigos y familia a causa de esto... Y todo por el supuesto prestigio de trabajar en una multinacional.

Hoy justo me crucé con esto, y me puse a pensar en una charla que tuve anoche con mi amiga Laurita: Nadie te entierra con tus pertenencias, ya no somos faraones. No te vas a la tumba con tus dólares, ni con tus ahorros cualquiera fuera la denominación. Tampoco la gente se va a acordar de vos por lo mucho que ascendiste en tal o cual compañía. Hace unos meses fallecieron dos personas en la multi donde trabajaba, una un director muy importante, trabajó hasta que se murió. De qué le valió? La Nación muy agradecida por las participaciones. El otro el papá de un colega, que le dedicó su vida a la empresa, ni siquiera eso...

Entonces, qué es lo importante? Para mí, como siempre escribo, mis afectos. Porque al final de cada día, cuando estoy bien o mal, cuando estoy cansada o con pilas, los que comparten conmigo mis alegrías y sobre todo los que me bancan cuando el día no fue bueno, son mis afectos. No es mi amex gold, ni mis ahorros, ni el título nobiliario que me dan en la oficina.

Afortunadamente hoy trabajo en una empresa que conjuga las mejores cosas que un trabajo puede tener: buen jefe, una tarea a desarrollar divertida, un excelente grupo de compañeros, un buen clima laboral, posibilidades de crecimiento genuinas y justas. Y por hacer todo lo que me gusta hacer me reconocen y me pagan.

Sé que estoy viviendo lo mejor de ambos mundos: disfruto de mi vida profesional y de mi vida personal. Tal vez sea la experiencia que dan los años, tal vez sea sólo suerte...

Y ustedes? Rat Race o vida balanceada?

martes, 7 de septiembre de 2010

De degustaciones afortunadas

El jueves pasado nos invitaron a una degustación de vinos y chocolates. Quien me conoce sabe que cualquier cosa unida al chocolate me resulta irresistible. Si a este combo le adicionamos amigas y vino, imaginate...!

Llegamos al Hotel Savoy (Callao y Perón) alrededor de las 6pm. Nos recibieron con copa de champagne y cosillas para comer. Todo muy rico, pero a la segunda copa de espumante, ya estaba lista para irme a dormir. Dejando de lado algunos detalles que no vienen al caso con el plantel de Racing que concentra en el hotel, finalmente pudimos subir al salón para la degustación... de más alcohol.

Cuando dan inicio a la actividad, me entero que el evento era para el agasajo de secretarias. Ahí me cayó la ficha del por qué de la fauna presente. Había de todo: Desde mi amiga Nany, que es asistente, pero perfil profesional (hago esto mientras estudio, y si pudiera, de tanto en tanto, envenenaría a mi jefe), mi amiga Laura, perfil idem (pero ama a su jefe, lo considera perfecto y no lo cambiaría por nada del mundo), y las otras...

Edad promedio, 50 años. El rango de "arregladez" iba desde onda secretaria ministerial de Gasalla a "hace siglos que mi cabeza no ve un peine, ni una buena tintura". El grado de brujería, que ya hemos hablado de este tema en el blog, cuando pertenecía al gremio, iba de madrastra de Blanca Nieves, a Cruela de Vil. Y las preguntas!!!!!!!!!!!!!!

Creo que nunca un sommelier se debe haber ido tan frustrado de una degustación. Las preguntas versaron más sobre el chocolate que los vinos. Y sobre los chocolates especiados. Cada vino que probábamos era una buena excusa para sacar a la luz una vez más los chocolates especiados. Lo que me hizo sospechar que la señora en cuestión había visto hacía muy poco Chocolat o la había visto muchas veces o es su película favorita...

Por supuesto que mi mesa era la que más onda tenía... y las brujas de una mesa vecina, nos mandaron a callar... porque no les quedaba claro si el chocolate era especiado o no. Se deben haber querido atragantar con el chocolate (especiado o no) cuando cada una de nosotras se ganó un premio en el sorteo final: una caja de chocolates, un almuerzo o cena en el hotel y una estadía en el mismo. In your face!!!!

Qué se ganaron en sorteos? Alguna vez les pasó de no dejar un solo premio sin ganar?