¿Qué pregunta alguien cuando ve un diario sobre una mesa (pasquín oficialista de distribución gratuita) y dice "lo estás ocupando?"? ¿Ocupando qué? ¿Leyéndolo? Si estoy claramente haciendo huevo con mi palm... A ver, además, ¿cómo se ocupa un diario? La sensación de ocupar me la da la mesa, una silla, difícilmente un diario!
Llego entonces a la triste conclusión de que los argentinos estamos perdiendo el idioma, el habla. La palabra. El verbo. Ya las barrabasadas que se oyen a diario en los medios son penosas, suficientes para que la maestra de primer grado que nos enseñó los primeros palotes se quiera suicidar con los mismos. El argento medio, que no tiene la presión o el prurito de la obligación mediática, imaginemos...!
Y ustedes qué burradas escuchan a diario? ¿Qué les pone de punta los pelitos de la nuca?