Llegué al evento puntual, pasé por las legalidades varias, me dieron mi dating card, donde debería anotar el número y nick de cada cita que tuviera y los detalles de cada uno, para luego recordarlos.
Mi primera cita fue un abogado workaholico. Nada del otro mundo físicamente, pero agradable. Consejo para AbogadoWorkaholico: Menos perfume la próxima. Pero podemos seguir conversando, buena onda.
Segunda cita, un productor de seguros para productos bancarios. Fuera de mi rango deseado de edades, podría haber sido mi papá. Tal vez no tenía la edad para serlo, pero ciertamente parecía. ProductorJovato: No te hagás el winner, no tenés con qué.
Luego pasaron por la mesa: ArquitectoFumador y EmpleadoAutomotor, el primero fumador, descalificado automáticamente. El segundo, buena onda, pero también un poco cascoteado, y con un temita en la boca... necesitaba secarla con una servilleta constantemente que dejó luego sobre la mesa al irse.
Cita Nº 5: Excepto por el corte de pelo, el ArquitectoProfesor puede ser un candidato a explorar. Ya veremos si hay coincidencia...
El número 6, además de ser amigo del Nº 2, no tenía demasiado para contar... poco memorable, lo llamaremos el AnticuarioOlvidable.
Promediando la noche llegó IngenieroInteresante. Hablamos solo de trabajo. Esperaba que al terminar la parte formal de la noche, tener la oportunidad de hablar un poco más. Pero se sentó en otra mesa.
Dos citas completamente olvidables después, llegó AbogadoPadrino, su nickname estaba armado con los nombres de sus ahijados. Me pareció un detalle muy tierno. Un tipo sencillo, tranquilo, otra opción que veremos, si hay coincidencia.
Qué les puedo decir: No una pérdida de tiempo completa. Veremos qué onda. Como experiencia sociológica no hay desperdicios. Y para pasarla bien un viernes por la noche, en vez de mirar capítulos viejos de One Tree Hill...
Próxima entrega: La competencia directa - Da Gals...