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viernes, 7 de octubre de 2011

De cuando la mala onda se resiste a abandonarnos...

Insisto, yo soy una persona optimista. El secreto no tiene secretos para mí. Yo inventé la mentalidad positiva! Ok, no la inventé, y los que me conocieron en mi época del Normal 4 dirán que era la persona más pesimista del planeta… Pero cambié. Italia me cambió. Ser feliz te cambia. Cuando uno es realmente feliz, las cosas se ven de otra manera. Positivamente, siempre.

Mi nivel de resiliencia ha aumentado notablemente con los años. Un año como este hace un tiempo atrás y todos los amigos que leen el blog, ya hubieran tenido que pasar a dejar sus respetos a los deudos. Pero no, a pesar de todo, de los golpes, me sigo levantando y pienso: "Yo estoy segura que en algún lado alguien se me está cagando de risa en la cara". Y como digo siempre, cuando la vida te da la espalda, tocale el culo. Y yo en estos días no hago más que tocarle el culo a la vida…

A ver si me explico: No sólo tengo unos días fatales desde lo laboral…Y cuando digo fatales, es porque tarde o temprano terminará con una fatalidad: Voy a matar a alguien.

En lo personal, un dechado de maravillas: Lo que parecía ser una prometedora primera cita se convirtió en otro sapo, una especie de sapo cruza con babosa… Mi ahijada se quebró la clavícula, cayéndose de la cama, y me enteré dos días después porque mi celular funciona cuando se le da la gana… Los vecinos se empeñan en cocinar pescando en un monoambiente de 24 metros sin extractor de aire y en llenarme la casa de olor, el pasillo de olor, la vida de olor… Ok, lo del olor puede ser trivial, pero en serio, probaron a dormir en un ambiente que simulaba ser un plato de cornalitos?

Hoy pasé por la santería que está a la vuelta de casa y compré palo santo. Sí, he llegado al punto que quemo palo santo en casa, porque o me saco de algún modo la mala onda que me persigue o cuelgo los botines.

El resultado hasta ahora, nada mal: Acaba de entrar un mail con la fecha del próximo Happy Hour del Club Europeo en el Circolo Italiano… Vieron? Las brujas no existen pero que las hay, las hay.

domingo, 18 de septiembre de 2011

De la vida...

Ayer me preparaba para ir a una fiesta de cumpleaños, sorprender a un amigo del alma en su festejo en un boliche. Pero me enteré que la fiesta se cancelaba porque una amiga estaba muy grave, internada.

La conocí hace un par de años en el mismo festejo de cumpleaños. Macanuda. Falleció hoy. Una chica joven, llena de vida, amada por su familia y amigos. Una bacteria, aparentemente, se la devoró en 48 horas. Cuarenta y ocho horas. Hace 96 horas estaba hablando con mi amigo Walter por teléfono, felicitándolo por su cumple, haciendo planes para el sábado por la noche. A las pocas horas estaba internada. Y a las 48 horas ya no estaba.

Cuarenta y ocho horas.

Da perspectiva no? Te hace pensar en tus prioridades. En qué es lo que vale la pena y qué no. Hay gente que ante una experiencia así medita, reflexiona, y hace los cambios necesarios para ser feliz. Hacer que las horas cuenten, que no sean horas perdidas. Hay gente que lo quiere hacer, pero no lo logra. Y hay gente que no lo entiende.

Este tipo de muertes sin sentido sirven solo para una cosa: Hacernos reflexionar sobre lo efímero de nuestro paso por este mundo. De lo preciosos que son cada uno de los minutos que respiramos.

Cuarenta y ocho horas. 48.

Así que como leí alguna vez: Ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera mirando. Y agrego: decile a todos los que querés que los querés, no te olvides de abrazar y besar con pasión cada vez que puedas. El resto? El resto no vale la pena.

domingo, 4 de septiembre de 2011

De las estaciones

Tengo que confesar que las mañanas frías y húmedas en fin de semana me ponen romántica. Pero en el sentido literario, en el estilo… Me sorprendo caminando por la calle, haciendo las cosas más triviales, con una sonrisa y buscando adjetivos para describir las gotitas imperceptibles suspendidas en el aire.

Un té no es un simple té, es un medio para viajar a los recuerdos. Una querida amiga que te abriga en su casa y en la intimidad de su cocina te escucha llorar todas tus penas adolescentes. Un lugar que es mágico, en medio del Carso, y que es el responsable de las más maravillosas experiencias vividas.

No tan lejanos viajes son una panacea en la memoria. Caminatas entre hojas amarillas y rojas en el Central Park despiertan un calorcito en el medio del pecho.

Proezas deportivas que no son tales, me hacen sentir una medallista olímpica, en medio de los bosques de Palermo.

Así son las mañanas frías y húmedas de domingo… Me tomo un té y me inspiro. A la vez que espero que ya se vaya este invierno, e invoco con todas mis fuerzas una pronta primavera...

sábado, 13 de agosto de 2011

De los ciclos

Siempre digo que la vida es un sistema cerrado, todo lo que da vueltas, tarde o temprano, llega a vos. Y lo que mandás al universo, vuelve. Lo bueno y lo malo. Por eso hay que tratar siempre de mandar buena onda, para que las chances de que te vuelva se incrementen…

De la misma manera como todo sistema, hay ciclos, buenos y malos. El año pasado parecía que mi vida iba directo al estrellato, para luego aparecer directamente estrellada. Apenas un par de meses entrado el 2011, el universo me mandó un mensaje clarito: Nena, aprovechá siempre de los buenos momentos, porque todo termina. Lo bueno y lo malo.

Otra cosa que aprendí este último tiempo, a fuerza de buscar la estabilidad, la constancia, es que lo único constante es: EL CAMBIO. Y ya a estas alturas debería haberlo aprendido… Y los ciclos no son posibles sin el cambio. Si no hay movimiento, no hay progreso, no hay avance, no se llega a ningún lado.

Así que, en medio de esta nueva ola positiva, me agarro fuerte a mi tabla, barreno un poco entre las olas, y me preparo para deslizarme, dejar que el mar salpique mi cara, aprovechar los rayos del sol mientras se puede, y cuando la ola una vez más me pegue una revolcada, porque sé que lo va a hacer… tendré el recuerdo del calor en mi piel, el sabor salado en los labios y el vértigo de cortar esta pared mojada con una mano, mientras avanzo por un túnel azul hacia la luz…

domingo, 7 de agosto de 2011

De las elecciones 2

Este post, a diferencia del que escribí en el 2009, es sobre las elecciones personales, no las de poner un papel en una urna…

Vamos por la vida haciendo elecciones diarias, elecciones cotidianas: tomar colectivo o taxi, comer carne o ensalada, ponerse pantalón o falda, comprar un shampoo u otro, agua o coca, vino o cerveza… ser feliz o no ser feliz, al fin del día esa es la elección final de cada día.

Hace poco tiempo tomé una decisión no sólo por mí sino por otra persona. Él no podía decidirse y yo no iba a detenerlo en su búsqueda de la felicidad, por lo que decidí que era mejor separarnos. Pero a veces, lo que a una persona lo hace feliz es precisamente ser infeliz. Ser mártir. Sacrificarse por los demás. Y ahí radica el núcleo de su felicidad, en no ser felices.

Por loco que suene, hay personas que solamente están en paz cuando no son felices, cuando son víctimas, mártires, sacrificadas almas en función de lo que ellos piensan es la felicidad de otros… Y yo, que son una sobreviviente, una luchadora, que le gané a la electricidad, que veo cosas positivas y hermosas por todos lados, entiendo, luego de meses de darle vueltas al asunto, que no puedo ser responsable de la felicidad de otro, ni soy tan poderosa como para hacer que alguien quiera ser feliz…

Soy responsable de mi felicidad, de seguir haciendo lo que vengo haciendo hace 40 años, mirar todo con los mismos ojos sorprendidos, casi de niña, de sonreír cuando veo algo que me despierta un solcito en el pecho, de seguir disfrutando de los atardeceres y de la cama calentita los días de invierno… La vida es demasiado corta para vivir como un mártir, o vivir al lado de uno. Y si todavía no aprendiste esto a tu edad, yo no te lo puedo enseñar. Que seas feliz siendo infinitamente infeliz.

Yo elijo mi vida…

Y ustedes? Se han cruzado con mártires en sus vidas?

jueves, 14 de abril de 2011

De los balances 2

Hace pocos meses pensaba que mi 2010 había sido un año genial, pero me encontré releyendo el blog con esta entrada... Y me doy cuenta de que mi buena racha venía durando desde hace bastante. Por lo que por la ley de las compensaciones y el equilibrio del universo, me tenía que tocar una mala tarde o temprano.

Los últimos días han puesto mi paciencia a prueba. Tuve de todo: inseguridad, inundaciones, desamor, complicaciones laborales, pidan y les cuento... Y luego pasa algo que te devuelve la fe en la humanidad. Hoy fue una conversación telefónica con una persona que conozco desde hace muy poco. Me sorprendió su calidad humana. Y me emocionó su solidaridad.

Puede que el 2011 no haya empezado de la mejor manera, pero ya nos vamos a ir amigando, vamos a hacer las paces y las cosas van a salir bien. Porque como digo siempre, tengo un equipo de rugby por ángeles guardianes. Y los míos deben tener algo de maoríes, y ya están preparando un Haka para amedrentar al enemigo...

martes, 12 de abril de 2011

De cómo nos fuimos complicando...

He notado un patrón de conducta en las relaciones propias, de amigos y conocidos: la complicación. ¿Cuándo empezamos a complicarnos tanto a la hora de las relaciones? No recuerdo que fuera así de complicado cuando era más chica, ni con Fer, ni con mis novios del College. Vivíamos el momento, sin plantearnos demasiado las cosas, era vivir el momento, pasarla bien y dejar que todo fluya.

En qué momento, cuando pasamos de adolescentes a adultos, sentimos la necesidad de hacer una disección de cada cosa que pasa con el otro? De poner bajo la lupa cada palabra, cada actitud, cada momento pasado juntos? ¿Por qué no podemos estar, transcurrir, vivir el momento, sin estar pensando en qué es lo que va a pasar? ¿Qué nos lleva a poner la mente en eventos futuros y no vivir el absoluto presente? ¿Por qué tenemos que definir lo que nos pasa? ¿Cuándo empezamos a pensar en vez de sentir?

Pueden decirme que en parte, uno de los motivos por los que hoy estoy sola es porque sentimos demasiado y no pensamos en lo que hacíamos... pero tampoco digo que una cosa sola sea buena. Los extremos nunca son buenos. Pero anteponer el cerebro al corazón, en temas del último, es como poner el carro antes del caballo...

Y ustedes, ¿cómo ven la mano de las relaciones? A ver, a mis amigas casadas desde hace siglos, a las que están bien, ustedes malditas (a las que envidamos sanamente... OBVIO), ¿cuál es su fórmula?

A partir de la semana que viene el blog volverá a tener su sección viajera. Me voy a reparar mi corazón con "ahujeritos" a Ginebra y Trieste. Hay cosas que siempre hacen bien: Una copa de vino tinto, un chocolate y un viaje. Sin duda es la mejor terapia.

sábado, 19 de marzo de 2011

De cómo se sigue adelante

A veces no hay nada para escribir. Lo que querés escribir ya lo escribiste. Ya lo dijiste muchas veces. Lo repetís hasta el cansancio, para convencerte, para que cale bien hasta el fondo. Y en el fondo sabés que es así, y que todo va a estar bien. A pesar de todo y de vos misma.

Mientras tanto, mientras el tiempo pasa, aunque no lo sientas, buscás la manera de seguir adelante, move on como se dice en inglés. Pero moverse hacia adelante a veces es difícil, cuando ir para atrás, volver el tiempo atrás es lo que más queremos. Volver para no repetir errores, volver para cambiar algo que haga que el dolor que sentimos hoy no sea tan profundo.

Pero no se puede volver el tiempo atrás y como una vez me dijo un amigo, no pienses en lo que podría haber sido, pensá mejor en lo que será. Y que será? De momento no tengo idea. También me acuerdo de lo que aprendí en Venezuela: Lo que pasa es lo mejor. En el momento no te das cuenta, pero el tiempo te demuestra que es así.

Así que mientras el tiempo pasa, mientras se devela lo que es lo mejor, mientras se curan las heridas, no queda otra que desensillar hasta que aclare. Y este post fue una colección de frases célebres, como las que le gustaba usar a la abuelita.

jueves, 17 de marzo de 2011

De la suerte 2

En las últimas semanas mi postulado de hace unos meses se fue al tacho. Todo lo que creía seguro, se me escapó de las manos como el agua, ni húmedas me quedaron las malditas manos... Nada, pero nada de nada, quedó en su lugar. Y sin embargo, sigo recibiendo pruebas de que tengo suerte, que mi equipo de rugby de ángeles guardianes me sigue protegiendo, que a pesar de todo, alguien en algún lado me está cuidando constantemente...

Hoy estrené las Reetone, mi regalo de cumpleaños anticipado. Como no pienso pagar fortunas de gimnasio, planifiqué un recorrido de unas 30 cuadras cerca de mi casa, para caminar e incrementar las endorfinas que mucho me hacen falta en estos tiempos. Caminé unos 45 minutos, y de regreso a casa me compré una tabla de planchar en oferta. Con la tabla a cuestas regresé al hogar para descubrir que el ascensor estaba trabado en el 8vo piso.

Dejé la tabla de planchar adentro y salí a tocarle timbre a los vecinos del 8vo. A las cansadas me atiende una chica a los gritos que la estaban robando, que se llevaban una notebook, que no los dejara salir. Mi kioskero vecino fue a llamar a la cana, el diariero me refugió en su puesto y me dijo, no te movés de acá. Por supuesto que los cacos tenían llave para salir.

Si yo hubiera esperado pacientemente que bajara el ascensor, seguramente no podría estar escribiendo estas líneas, ya que me hubieran afanado todo. La tabla de planchar, no se la llevaron. Eran 4 monos de aspecto muy fiero.

En qué lúcido momento dejé la tabla y salí... no lo sé, pero agradezco haberlo hecho a mis ángeles guardianes. Sigo siendo una mina de suerte. A pesar de todo.

Y la suerte de ustedes cómo anda?

viernes, 11 de marzo de 2011

De cómo se sale de esto

Ayer se terminó una historia de amor que tenía 25 años y 3 meses. O algo parecido. Lloré, traté de entender lo inentendible, negué, me entristecí, pero nunca pude enojarme. En dos semanas, nunca pude enojarme. Rectifico, sólo me enojé cuando la impotencia de ver a la persona que amo en pedazos no me permitió otra reacción.

Creo que el enojo no conduce a ninguna parte. El rencor, el tratar de echarle la culpa al otro, el odiar al otro para superar el dolor, no es verdadero amor. Creo que cuando el amor no se termina, pero no puede superar obstáculos, lo que queda es infinita tristeza, no odio, no resentimiento, no rencor.

Y que únicamente el perdón desde el corazón, y el amor incondicional, aún cuando no estés con la persona que amás, ni vayas a volver a estar con él/ella, es el único camino hacia la sanación de un corazón lastimado.

Por experiencia personal sé que odiar no lleva a ninguna parte. Enojarse sólo trae más tristeza y es inútil colgarle cartelitos con adjetivos al otro para desdibujar la figura del ser amado. Ahí abajo sigue estando, y el amor no se acaba por más culpas, adjetivos descalificativos y análisis negativos que podamos hacer...

Así que hoy yo elijo seguir adelante, sin rencor, sin odio, sin culpas. Agradeciendo a la vida la oportunidad de haber vivido una gran historia de amor, sin final feliz, como Romeo y Julieta, y me preparo para hacer mi duelo, desde un lugar mucho más sano que el enojo...

Y ustedes? Creen que es mejor el odio, el rencor y el enojo para superar una ruptura o prefieren un método menos negativo?

viernes, 22 de octubre de 2010

De cuando nos tropezamos con la misma piedra

Hace unas semanas escribía esto. Pero luego me di cuenta de que hay personas que ya viven su vida personal como viven su vida laboral...

En los últimos tiempos he llegado a la conclusión de que yo soy así, me entrego completamente a mi trabajo como lo hago con mis amistades. En mi trabajo me pagan un sueldo y si la cosa no es recíproca, salgo por la puerta, me pego una vuelta por el shopping, pongo perspectiva y chau.

Qué pasa cuando en las relaciones interpersonales no hay reciprocidad? Qué sucede cuando das oportunidades para luego recibir nuevamente la misma respuesta? La inversión afectiva se recupera? O sólo queda bajar la persiana y moverse a nuevas amistades, aceptando que al final amigos sólo se pueden contar con los dedos de una mano y el resto son circunstancias?

En fin, reflexiones de un viernes... Qué hacen ustedes en estas circunstancias? Amar y perdonar o bajar la persiana?

lunes, 21 de junio de 2010

De cómo pasan cosas inesperadas 2

Hoy, feriado, frío, pensaba no hacer absolutamente nada... Pero nunca planees con anticipación el "nadismo", Murphy se ocupará de que no lo logres.

Estaba con mucha pachorra y calma mirando una peli para adolescentes (tipo la Sixteen Candles de nuestra adolescencia, queridas treintantosñeras), cuando escuché un estallido en el living... Pensé que se había desprendido la araña del techo, tal había sido el ruido. Pero la araña seguía en su lugar. No veía qué había sido, no lograba ver el origen del tema, hasta que empecé a ver vidrios por todos lados, desde la ventana hasta la puerta de casa.

Salgo al jardín y veo una pelota de fútbol justo bajo la ventana. Y el vitraux del ventanal hecho añicos... Dos vidrios en pedacitos y el plomo que los sostiene completamente combado hacia adentro...

Tremendo. Había sido un pelotazo del club. Un tipo, digno de jugar en Sudáfrica, la había clavado en mi ventanal. No entiendo cómo desde una cancha que está a más de 50 metros de mi casa, con un paredón de 3 metros que separa el club de mi casa, etc, la pelota logró romper mi ventanal.

Y mis ganas de no hacer nada, se hicieron añicos como los vidrios. Teléfono con el club, fotos para el seguro, aspiradora...

Y saben lo peor??? Lo peor es que me perdí el final de la película!!! Una hora mirando una pedorrada sin antecedentes, para pederme el final!!!

lunes, 14 de junio de 2010

De las rachas

Hace unos días comentaba cómo las cosas nunca vienen solas, ni las muertes de los famosos, ni las cosas que se rompen en la casa, nada nada viene solo. Y la miseria ama la compañía.

Este fin de semana tuve de todo, desde complicaciones de salud familiares, cancelaciones de deptos que iba a ver para comprar, y hasta Messi le erró a un gol que era imposible por culpa de la maldita Jabulani...

Pero el festival de cancelaciones empezó con la cancelación de una cita. Cita convocada por él, no por mí. Encuentro propiciado por él, no por mí. A ver si se entiende: Nadie lo fue a buscar, vino solito. Y por segunda vez en menos de dos semanas, canceló a último minuto...

Y por supuesto, este evento abrió las compuertas de la desgracia canceladooooraaaa: El viernes, la cita, el sábado, la visita a un depto y la salida de la noche (justificadísima por mi amiga Vir, que tenía que ver a un amigo que se va a vivir afuera), el domingo me cancelaron la visita de un depto para el lunes... Si me cancelan algo más, me incazzo, pero MAL.

Sépanlo, hombres, no se busca a una señorita para cancelarle el encuentro una hora antes. No es educado, no es caballeroso y nos deja re contra re calientes (no en el buen sentido precisamente) por unos cuántos días. Así que, la próxima vez que me invites a nada, asegurate que no tengas nada pendiente, que no te salga un programa imprevisto, que no se te muera el canario ahogado... porque después, como las cosas no llegan solas, me llueven el resto de las cancelaciones... OK?

He dicho.

viernes, 26 de febrero de 2010

De los cautivos

Este blog tuvo un hermanito menor que duró muy muy poco tiempo. El primer post fue sobre los trabajos, y de cómo estamos cautivos en ellos.

Justo en estos días en que se debate sobre si las orcas deben o no estar en un acuario (creo firmemente que deben estar en libertad, pero gracias a Mundo Marino muchos chicos estudiaron Biología Marina u Oceanografía), recuerdo ese primer post en el que comparaba mi empleo de ese entonces y otro accidente en un acuario, en el que una orca había ahogado a su entrenador.

Somos cautivos de lo que nos apasiona. Lo que nos apasiona para bien, como puede ser un trabajo que se disfruta, un hobby, un amor. Pero nos cautiva y nos apasiona, para el lado más oscuro, aquello con lo que tenemos una atracción negativa: un trabajo que aborrecemos pero que no dejamos, un amor que no es amor pero que no dejamos. Como le pasa al entrenador de la orca, que no pongo en tela de juicio ama como a un hijo, pero que entiende que debe estar en libertad.

Qué hace que nos quedemos en lugares que no nos gustan, que no nos dan satisfacciones, que nos lastiman? En el caso de mucha gente que conozco, se queda en el trabajo que tiene porque no tiene alternativa económica. Hay empresas que pagan bien, pero lo cobran en el maltrato diario. Hay personas que elijen quedarse al lado de alguien que saben no es para ellos, porque para esas personas quedarse solos es una alternativa peor.

Otras personas aborrecen el lugar donde están, se aferran con alma y vida a la puteada diaria, y no hacen siquiera el esfuerzo de buscar alternativas. Las conocen no? Todos conocemos a estas personas. Hacen de la queja un arte. Del lamento un credo. Es su alimento para el alma, si no están infelices, no pueden vivir. Y seguramente todos hemos pasado por una fase en la que fuimos esas personas. Yo sé que fui uno de esos. Por suerte se puede salir de esa, siempre que se quiera.

Tal vez sea porque hoy es mi último día en un trabajo al que aborrecí, y estoy feliz de dejarlo atrás. Tal vez sea porque en el camino, esta posición me enseñó mucho. Sea lo que sea, agradezco no estar más cautiva, al menos no de este lugar.

De qué están cautivos? Quién o qué es su orca?

viernes, 19 de febrero de 2010

De los cambios de rumbo

Hace tiempo que uso una frase, pero que últimamente se ha comprobado de manera empírica, con mis amigas y otros conocidos: Cuando uno no toma decisiones, la vida las toma por vos. Uno puede dilatar todo lo que quiere un proceso, pero cuando esa fase tiene que terminar, se termina y no hay vuelta atrás.

Pasa con las relaciones personales, pasa con los trabajos, pasa con todo.

Estoy viviendo casi mi última semana en mi actual trabajo. Hace casi 8 años y medio, entre primero y segundo intento, que estoy en la misma empresa, y casi 15 años en la misma industria. Este trabajo me permitió muchas cosas: recibirme, viajar, crecer, vivir. Me dio amigas entrañables. Me dio jefes notables. Me dio enemigos dignos y enemigos infames. Por un tiempo me dio la fuerza para salir de la cama cuando no había otra cosa por la cual salir. Me dio satisfacciones profesionales como así también dolores de cabeza. Pero llegó un momento en el que solamente fue un sueldo a fin de mes. Un sueldo muy sabroso por cierto, pero sólo eso.

Creo que haga lo que se haga en la vida, tiene que hacerse con pasión y compromiso, porque como muchas veces me dijo mi padre, "hay que ser el mejor carnicero del barrio". Que obviamente no quiere decir eso literalmente, no?

Y gracias a Dios, a Ganesh que abre las puertas, a mi equipo de rugby de ángeles guardianes (y seguramente también a mi capacidad), siempre surgió otra oportunidad cuando una se agotaba. Y esta vez no fue la excepción.

Me voy a otra empresa, a otra industria, cambio completamente de ramo y me salgo de mi zona de confort, apostando a un proyecto nuevo que me da espacio para crecer y hacer uso de mi creatividad. Y estoy feliz de aceptar el desafío.

El año del Tigre se viene con todo!!! Y su año del Tigre, cómo viene?

martes, 13 de octubre de 2009

Martes, no te cases ni te embarques ni de tu casa te apartes...

Hoy es martes 13. Recuerdo que cuando era chica era todo un evento. Buscábamos en los calendarios cuántos días martes y 13 había en el año. Y tengo la sensación, porque no me acuerdo, que prefería lo que fuera a que me tomaran prueba esos días.

A los treinta y tantos, ya casi no creo ni en mí misma, imagínense en los maleficios de un día combinado con un número... De todos modos, como este es un blog que brinda servicios, y como Minuto Uno esta vez no publicó ninguna pavada al respecto, van algunas ideas para desterrar la mala suerte...

- Tener una herradura (encontrada, nueva no sirve)
- Una pata de conejo (pobrecito el conejito...)
- Levantarse de la cama con el pié derecho (a ver si les sale si duermen del lado izquierdo de la cama... ja!)
- Tocar madera cuando se escucha o dice algo que no se quiere que suceda (bue, o la cabeza hueca de alguno en su defecto...)

Igual, Joan Manuel lo dijo mejor que yo:
Nada tienes que temer,
al mal tiempo buena cara,
la Constitución te ampara,
la justicia te defiende,
la policía te guarda,
el sindicato te apoya,
el sistema te respalda
y los pajaritos cantan
y las nubes se levantan.

Cruza los dedos,
toca madera.
No pases por debajo de esa escalera.
Y evita el trece
y al gato negro.
No te levantes con el pie izquierdo.

Y métete en el bolsillo
envuelta en tu carta astral
una pata de conejo
por si se quiebra un espejo
o se derrama la sal.

Y vigila el horóscopo
y el biorritmo.
Ni se te ocurra vestirte de amarillo.
Y si a pesar de todo
la vida te cuelga
el "no hay billetes"
recuerda
que pisar mierda
trae buena suerte.

Toca madera,
toca madera.
Cruza los dedos,
toca madera.

Nada tienes que temer...
Arriba los corazones...
Nada tienes que temer
pero nunca están de más ciertas precauciones.

Cruza los dedos,
toca madera.
No pases por debajo de esa escalera.
Y evita el trece
y al gato negro.
No te levantes con el pie izquierdo.

Que también hacen la siesta
los árbitros y los jueces.
Con tu olivo y tu paloma
camina por la maroma
entre el amor y la muerte.

Y vigila el horóscopo
y el biorritmo.
Ni se te ocurra vestirte de amarillo.
Y si a pesar de todo
la vida te cuelga
el "no hay billetes"
recuerda
que pisar mierda
trae buena suerte.

Toca madera,
toca madera.
Cruza los dedos,
toca madera.

Y ajústate los machos,
respira hondo,
traga saliva,
toma carrera,
y abre la puerta,
sal a la calle,
cruza los dedos,
toca madera.

Toca madera,
toca madera.
Cruza los dedos.

Qué hacen para ahuyentar la mala suerte? Creen en la mala suerte? En el martes 13?

viernes, 25 de septiembre de 2009

De las cosas que realmente importan

Hoy me dieron una noticia muy muy triste. Nació la nieta de una amiga, casi mi segunda madre, con un síndrome que no le va a permitir vivir. No tiene cura.

Cuando pasan estas cosas, que no tienen explicación, que no son culpa de nadie, pero que duelen en el alma, me doy cuenta de que todo lo que me pasa es absolutamente intrascendente...

Así que la próxima vez que te enojes porque tu trabajo no te gusta, porque un tipo no te da bola, porque el vestido que te querés poner no te entra, porque te evaluaron mal en el trabajo, porque los zapatitos te aprietan y las medias te dan calor, acordate: HAY COSAS MAS IMPORTANTES EN LA VIDA...

En mi vida, las cosas importantes son: Mi familia (la biológica y la elegida), mis amigas, mis amigos, mis ahijadas, mi salud, mis viajes. Y para ustedes?

miércoles, 9 de septiembre de 2009

De por qué la culpa la tiene Hollywood

Estar en cama tiene cosas fenomenales como no tener que levantarse temprano, ver esos programas en tele que no podés ver cuando estás en la oficina y darte cuenta de lo pésimos que son...

Cuando te cansás de Mirta, de los chismes, hasta de Maru, cosa que en mi caso pasa a los primeros 10 segundos, pasás al cable, que es tu morada natural. Y en cable primero miro los capítulos que no vi de mis series favoritas: todas las Ley y el Orden, todas las CSI, repito algún Gilmore Girl...

Y de repente llegás al horario en el que no queda nada, y pasás a las películas. Y ahí sonamos. Hoy ví, en continuado: 27 dresses y Coyote Ugly. Es cuando me doy cuenta de que todos mis rollos con las relaciones con el sexo opuesto tienen su origen en estas películas!!! No existe el flaco que se enamora de una control freak como la protagonista de 27 dresses, que se la pasa de dama de honor serial. No existen los tipos como el de Coyote Ugly, no existen!!! Sensible, amoroso, comprensivo, que baila bien, se banca que trabajes hasta las 5 de la mañana, etc. Y además es un mega buen mozote!!!

Entonces, nosotras, las que crecimos con pelis como 16 Candles, Breakfast Club, St. Elmo's Fire, Pretty in Pink, tenemos un concepto idealizado del amor y las relaciones que está tan lejos de la realidad que nos hace casi imposible mantener relaciones normales. Siempre esperamos el gran gesto, el gran príncipe azul, el final feliz...

Y lo que pasa es que las cosas no son así. Es más cosas pequeñas, cosas distintas que las separan de todos los días. El tema es decodificarlo a idioma mujer. Porque ellos son simples chicas. Cuando les gustamos les gustamos, punto. Ojo, aún me cuesta decodificar eso también...

De todos modos, el punto es: La culpa de todo, la tiene Hollywood.

martes, 1 de septiembre de 2009

De la naturaleza humana

El sábado saqué a pasear a mi ahijada Sol. Sol nació hace 8 meses y medio. Sol no habla y por lo general tiene una relación codependiente con su madre. Es más, Sol Avril no me da bola desde hace tiempo, porque prefiere darle bola a su mamá.

Yo le explico que cuando sea más grande, y de adolescente se pelee con la vieja, me va a venir a pedir asilo a mí, su madrina, la tía piola de la familia… Pero aún no lo entiende.

El sábado también saqué a pasear a un amigo de un conocido italiano por Buenos Aires. Como el tano estaba de paso por pocas horas en la ciudad lo saqué junto con Sol.

Luego de observar el comportamiento de mi ahijada, llegué a la conclusión de que la fascinación de las mujeres heterosexuales con los hombres es un tema genético, no de crianza. No se explica de otra manera que la muy turra, a sus 8 meses y medio le hiciera ojitos al tano y me mirara a mí, su madrina, su tía, con cara de “¿vos quién eras?”

Claro, ahora yo me explico por qué, cuando nos juntamos con amigas el tema central de conversación son ellos. Es genético chicas, no lo podemos evitar!!! Es como si quisiéramos dejar de comer, o respirar. No se puede evadir. Está en el código genético que nos venimos comiendo desde que somos primates seguramente. Imaginate ir contra todos esos años de evolución… o no evolución.

Así que la próxima vez que te digan que no podés estar así por un hombre, sabelo, podés, es tu código genético.