viernes, 28 de marzo de 2008

Cómo empezó todo...

Hacía poco que llegaba a Venezuela... Se va la primera...


Mis queridos:

En estas épocas la lluvia no arrecia, y como es año de El Niño, piiiiiior.

Llueve TODOS, absolutamente TODOS los días. Si no llueve de noche, llueve de día. O todo el día, sin parar. Es una cosa de locos. Lavar la ropa es casi imposible, y así fue como descubrí que para secar la ropa nada mejor que colgarla atrás de la heladera (nevera que la llaman acá... cuando digo heladera me piden subtítulos...) En vez de levantarme con el canto de los pajaritos me levanto con el ruido de las gotas en las hojas de las tecas que están detrás de casa. Mi cuarto da al fondo de la casa, que está pegado a un campo sembrado de algo que creo es yuca, pero no estoy segura. Lo cierto es que el campo atrae todo tipo de avecillas. Hasta samuros, que son unas rapaces feas y desagradables.

Las ranas se han calmado y ya no me asedian la casa. Me encuentro una reticente, que le gusta mi cocina, cada vez que entro a buscar agua o hacerme un café. Son del tamaño de una nuez, no probé a besar ninguna, a ver si encima son venenosas, y me quedo sin príncipe y con la trompa hichada...

El trabajo se pone cada vez más frenético, ya que me aproximo a la recta final de la selección nacional. Los chicos que terminan ahora se van el 20 de julio y no sé cómo voy a hacer para aguantarme las lágrimitas... Me he encariñado con unos cuantos.

Del resto no more news. Sigo luchando contra los mosquitos que me tienen loca. Las patas parecen coladores...

Les mando un besote enorme a todos

4 comentarios:

Siesta escandalosa dijo...

Me gustan las ranas. No hay foto de la reticente?

Paula Cautiva dijo...

Siesta: No, lamentablemente cuando la encontraba no se quedaba quieta para mi cámara...

meki dijo...

Paula Cautiva, buen comienzo. Acá nos quedamos leyendo. Besos, amiga!

Paula Cautiva dijo...

Meki:
En breve empiezo a implementar las frases de la abuelita... Cambio Venezuela por otros lados...